AGRADECIMIENTOS

Mi emprendimiento comenzó del mismo modo que otras start-ups en la primera década del milenio en un garage en Buenos Aires, Argentina, lugar donde se hicieron las primeras pruebas con tubos de ensayo.
 

Dado el gran número de obstáculos que enfrente necesitaba un ingrediente secreto para hacer exitoso el emprendimiento, ese ingrediente fue la tenacidad. Quiero agradecer a todos los que me ayudaron: Mi compañero de brewing y amigo Patrick, que siendo maestro en la profesiòn me dio preciosos consejos, mi familia, mis amigos en Bélgica y Argentina, Estelle como diseñadora gráfica, Jean-Paul como fotógrafo, Pierre Delcoigne como CEO de ‘Brasserie des Légendes’, que hizo cervezas para mi bajo contrato y por último sin ser menos a Christel y mis hijos, que me han dado el ingrediente mágico conocido como “amor”.

Tradición y orden de las Abadías Trapistas es que parte de las ganancias se otorguen a buenas causas, por tal, Jean Brasse suscribe a la larga tradición con el principio de que “muchas partes hacen a una obra”, así hago mis partes.

Je vous en brasse